Todos los Windows menos el XP espiados por los hackers rusos

putin celebrando el espionaje a la OTAN por su equipo de hackersLos rusos tienen una cantera muy buena de hackers dedicados al espionaje diplomático desde hace mucho, pero ahora son noticia más que otros, por salir a la luz que llevan a cabo su trabajo muy fácilmente (el de espiar a la OTAN, nada más y nada menos) desde el 2009 gracias a todas las versiones de Windows que salieron después del Windows XP, o sea, el tan “querido” Windows Vista, el aguerrido Windows 7, llegando a la última versión del Windows 8, el parcheado para volverlo un poco a la “normalidad”, el Windows 8.1.

Rusia ya ha demostrado su eficiencia creando sus propios sistemas operativos mucho más simples y funcionales para la ya desaparecida estación espacial MIR, o lo “despistados” que pueden ser sus astronautas al llevar un virus de gusano en un portátil en 2008 o el año pasado de mallware alojado en un pendrive, causando la infección en el Windows XP (antes de la migración a Linux en su distribución Debian 6 hace poco) de la estación espacial internacional (ISS).

La cyber guerra es desde hace tiempo algo más que real, haciendo asunto de estado, como recientemente en Brasil, el uso de sus propios servidores de mail con Linux en lugar de Windows, para evitar el pago de millones de millones en licencias, y encima eludir también el monitoreo de Estados Unidos y su NSA, sumados a otros aberrantes errores en su programación que son aprovechados por otros como en este caso los rusos.

Cada vez falta menos para que todos y todo esté conectado. La red y todo lo conectado a ella será una suerte de ecosfera donde las crisis no existirán más allá de su planteamiento y propaganda para que el miedo amolde ciertos comportamientos y haga que todo el sistema siga avanzando y se equalice. Pero llegados a ese punto, quienes estén “detrás de los hilos” tendrían que asumir su papel de “tutores” más que el de villanos que imponen sus ideas a la fuerza, creando necesidades por las que muchos lucharán sin saberlo, en nombre del sistema que algunos incluso creen repudiar… cada vez falta menos para que nos demos cuenta que esta historia es pasado y presente más que una pesadilla futura, afectando el destino de estados, corporaciones y simples usuarios como nosotros.

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