Policías identificarán por radiofrecuencia con el D.N.I. 3.0

Los que tienen que identificarse primero son los policias.Que mejor momento para sacar a la luz pública nuevas formas de seguridad, que se basan en el recorte de privacidad y derechos del ciudadano, que justo cuando un deleznable atentado copa los noticiarios de todo el mundo. Al actual ministro del interior, el Fernández Díaz, que forma parte de la secta del Opus y no como simple numerario, sino como SUPERnumerario (Algo así como los superguerreros pero con mucha caspa), se le han tenido que poner de la emoción, vidriosos los ojos al ver lo que se puede hacer con el nuevo DNI 3.0Ver de lejos y sin requerimiento alguno los datos privados de cada ciudadano que lo lleve encima, y claro está, cotejarlos con las más oscuras bases de datos para ver si es un pecador de la pradera o uno en potencia… y si no se detecta que lo lleva encima, pues más que sospechoso, ¿no?

Es el momento en el que seres del inframundo, camuflados de invitados en pseudo-debates televisivos, y alimentados por lobbies corporativos, lanzen mensajes apocalípticos para hacernos sentir culpables o responsables de los últimos y seguro que de los siguientes actos terroristas, por no haber tomado medidas eficaces que estaban en nuestras manos, como la puesta en funcionamiento del Indect-Project. Este es un programa en manos de la OTAN, que recaba información que considera sospechosa de cualquier ciudadano al dejar su rastro en internet, así como en las cámaras de seguridad que pululan cual avanzado cáncer en los sitios más “desarrollados”. Pero más pronto que tarde, otras cámaras empezarán a funcionar, y no hará falta convencernos de que las instalemos, porque serán parte de nuestra vida cotidiana, como la kinect o futuras cámaras de consolas, las de los portátiles, móviles, smartphones, tablets, televisores y drones de juguetes…

Ya se ha demostrado que estas medidas no han aumentado un ápice nuestra seguridad, pero si la cartera de unos pocos, empresas de seguridad de amigos de políticos que toman decisiones sobre estas medidas. Esto sólo en un primer momento, pero de las bases de datos que van alimentando más y más cada día, con cada detalle de los perfiles individuales que van atesorando de nosotros, no van a valer como nos quieren hacer ver, para detectar con tiempo suficiente una amenaza real de terrorismo, sino para tomar decisiones sobre compras de acciones, inversiones, etc… y con el tiempo, y cuando venga un atentado que supere el de las malditas torres gemelas, será el momento en el que el estado se preocupe personalmente de cada uno de nosotros en cada momento. Porque si no estamos de acuerdo con sus decisiones o manera de hacer las cosas, seremos automáticamente enemigos del estado y habrá que reeducarnos. Siempre lo harán por nuestro bien, porque no quieren que esos terroristas tan malos, procedentes de grupos armados financiados por jeques con los que hacen negocios habitualmente, nos vayan a hacer algo.

El gran hermano no va a llegar, llegó hace tiempo. Lo único que se quiere es sacar a la luz oficialmente las armas de represión y control que usan ilegalmente a escondidas. Los terroristas de los atentados en Francia, estuvieron más que vigilados, pero de repente, se les dejó hacer libremente. Hay tanta desesperación entre la gente más humilde, entre inmigrantes procedentes de países pisoteados y bombardeados con el marchamo de calidad de la mismísima OTAN, que son presa fácil para los enfermos mentales con más capacidad de convicción dentro del marco de la religión musulmana. Tiene que haber habido muchas ocasiones en las que hayan querido atentar, existiendo la posibilidad de mirar para otro lado cuando los terroristas aciertan por casualidad en un momento en la gran agenda u hoja de ruta de los lobbies, donde sus atentados van acelerando un modelo con el que vienen soñando desde hace generaciones.

La solución a medio plazo pasa por algún remedio casero, como el envolver nuestro querido y flamante D.N.I. 3.0 en varias capas de papel de aluminio, una cajita de plomo, o bien esperar a que nos vendan una cartera chula en la teletienda, para sentirnos antisistema al comprarla en una larga noche etílica, tranquilamente en nuestra casa. Si es que tenemos dinero en nuestro querido banco para pagar con nuestra tarjeta de crédito, claro…

Las únicas opciones eran las de manifestarnos, después las de apoyar partidos políticos como Podemos, y si no nos damos prisa en echar a la actual clase política, van a dejar firmados tratados con E.E.U.U. para que nos exploten sus multinacionales, nos quiten del todo nuestros servicios públicos como la sanidad, y soñemos con sueldos de 500 € al mes, por jornadas de 9 horas de Lunes a Domingo y sin vacaciones.

La policía nos podrá identificará por radiofrecuencia con el nuevo D.N.I. 3.0 sin que nos enteremos,  mientras al mismo tiempo y casi de la misma manera, vamos perdiendo más y más derechos básicos. El futuro puede ser un cielo lleno  de drones, pero tan chulos, que vamos a alucinar en colores…

P.D: ¿Y para cuando un nuevo método de identificación a distancia de los policías? Estamos esperando a que pose alguna famosilla tan risueña con las nuevas placas que llevarán los cuerpos de seguridad del estado.

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